Los tres problemas más graves de Brasil

Durante los últimos años Brasil ha tenido un crecimiento económico soprendente, siendo hoy en día la séptima potencia mundial en cuanto a PIB se refiere. Además, los últimos gobiernos han conseguido reducir extraordinariamente el porcentaje de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza. Sin embargo, todavía hay algunas cuestiones importantes en las que, por comodidad o por miedo, los brasileños todavía no se han decidido a meter mano. Desde la humildad que me confiere pertenecer a un país pobre y corrupto, me he permitido seleccionar los que, a mi juicio, son los tres problemas más graves del Brasil actual:

1. Los cuartos de baño

Hay muchas cosas en Brasil que ocurren al contrario que en Europa. Después de todo, esto no deja de ser el hemisferio sur, estamos boca abajo y el agua gira en sentido contrario. En este caso, el choque cultural tiene lugar en esa habitación de íntima reflexión que es el cuarto de baño.

banheiro

Para cualquier europeo, el único sitio aceptable para el papel higiénico manchado es la taza del baño. Es más, si al entrar en un baño yo leyese que está prohibido tirar papel en la taza pensaría que se refiere a otra cosa, no sé, papel de periódico, papel maché, un papel en una obra de teatro, cualquier cosa menos papel higiénico manchado. Efectivamente, tardé mucho en conseguir reunir la fuerza necesaria para hacer un burruño con el papel y tirarlo en la cesta que acompaña a la taza y que rebosa de otros burruños de similar aspecto. Y aunque no acabo de acostumbrarme, me consuela saber que desde entonces he conseguido evitar cientos de veces el atasco del desagüe y sus nauseabundas consecuencias. Curiosamente (o no tanto), esta es también una de las cosas que más les llama la atención a los brasileños cuando viajan, que por el mundo adelante seamos tan cerdos de tirar el papel del baño en la propia taza (podeis ver un par de ejemplos aquí aquí).

Otro detalle es, en general, la falta de escobillas. En las casas ‘chic’, el problema de la cagada imperfecta y la formación de los a veces llamados “toboganes” se soluciona con un grifito a presión (en la parte derecha de esta foto se puede apreciar) .

 2. La diversidad eléctrica

Decir Brasil es decir diversidad. Aquí se mezclaron descendientes de muchos países europeos con una gran cantidad de tribus autóctonas. El resultado es ese crisol de razas y culturas tan característico del país. El problema ha sido cuando se ha querido llevar ese afán por la diversidad a otros terrenos, como por ejemplo el eléctrico.

Aquí conviven dos voltajes diferentes, el de 220V, que es el que tenemos en Europa y gran parte del mundo, y el de 110V, que es el que tienen en América del Norte. Para los que no sois muy entendidos en electricidad, deciros que si enchufas un equipo diseñado para 220V en un enchufe de 110V funcionará más despacio, mientras que si enchufas un equipo de 110V en un enchufe de 220V lo que consigues es quemar el motor. Por supuesto, el aspecto de ambos enchufes es idéntico. Dicho esto, aclararé que yo tampoco sé mucho de electricidad y que todo esto lo he descubierto por las malas, en el primer caso porque mi maquinilla de afeitar movía las cuchillas con increíble pereza, y en el segundo porque conseguí cargarme una nevera enchufándola en el lugar equivocado.
voltajes

3. Limpiando de rodillas

La mayoría de los problemas admiten varios abordajes para su solución. Sin embargo, en algunos casos puntuales el genio humano ha conseguido encontrar una solución óptima, que es indiscutiblemente superior a las demás y que además, lo es de una manera evidente. Es el caso, por ejemplo, de la cuchara, que desde que se inventó, allá en el Paleolítico, se ha extendido por todas las culturas manteniendo inalterada su esencia cóncava. En consecuencia, hace más de tres mil años que a nadie se le ocurre tomarse una sopa con un palo o con un cuchillo.

De manera similar, en 1964 se encontró la manera óptima de limpiar el suelo. El invento se lo debemos a un español, Manuel Jalón Corominas, que aplicó sus conocimientos de ingeniería para desarrollar la fregona, también conocida (según Wikipedia) como lampazo, trapeador, mopa, trapero, coleto, suape, aljofifa, mocho, trapo de piso o mechudo. Jalón no sólo consiguió emancipar a muchas mujeres de la tortura de limpiar el suelo de rodillas, sino que desarrolló una herramienta tan simple que hasta un hombre puede usarla. Y sin embargo, en Brasil es raro ver una fregona. Existir existe (se le llama “esfregona”), pero se considera un artículo de lujo (es muy cara) y poco menos que una excentricidad. Así pues, lo normal si se te cae una vaso de agua al suelo es coger una especie de mopa, atarle un trapo, pasarla por el suelo mojado, desatar el trapo, escurrirlo a mano, volver a atarlo y repetir la operación hasta secar totalmente el suelo. Si se te cae una jarra, lo más práctico es que mudarse de casa.

Puede ser que el alto precio de las fregonas (esta, por ejemplo, cuesta algo más de 40 euros) sea la razón por la que no han calado, pero hablando con la gente no es esa la impresión que uno se lleva. A veces te dicen que con la fregona el suelo no queda tan bien como con el trapo, un poco como cuando salieron los MP3 y había quien decía que el sonido no era tan bueno como el del CD. Yo lo que creo es que el que tiene dinero para comprarse una fregona no se la compra porque lo que hace es pagar a alguien para que le limpie la casa. De hecho, en Brasil hay más de 7 millones de empleados domésticos, de los cuales más del 90% son mujeres (según esa misma fuente estadística, una de cada cinco mujeres de raza negra que trabaja lo hace como empleada doméstica). Herencia de la esclavitud y fruto de la desigualdad, las relaciones entre las familias más acomodadas y sus “faxineiras”, como se les llama aquí, son a menudo representadas en el cine, como en la excelente “O som ao redor“, de Kléber Mendonça, o en el documental “Doméstica” de Gabriel Mascaro.

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4 Responses to Los tres problemas más graves de Brasil

  1. Marta V says:

    Aaaaarg a todo se acostumbra uno, pero lo del papel higiénico no lo veo…uuuf tela como tienen que oler los baños. Si Señor, totalmente de acuerdo, las fregonas y las persianas son dos grandes inventos que gran parte del mundo se empeña inexplicablemente en ignorar. Besosssss

    • Bradomin says:

      As es, no se enteran! 😉

      On Mon, Feb 24, 2014 at 8:55 AM, Atresillando – El blog del Sr. Tresillo wrote:

      >

  2. Álvaro López says:

    ¿Quemar una nevera por confundirse de enchufe? Si… muy Nach… 😉

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