Atasco en la autopista

[“Atasco en la autopista” es la alegre traducción al castellano del temazo “Freeway jam” de Jeff Beck que puedes escuchar aquí]

Con el tema de los coches me convierto en un integrista de lo más fanático, lo sé. Y quizás exagero, pero siempre me ha parecido tan estúpido que, existiendo otras alternativas, la gente decida utilizar un medio de transporte caro, contaminante y egoísta. Además, el tráfico convierte a pacíficos ciudadanos en individuos histéricos, estresados y prepotentes. Cuando uno se pone detrás de un volante, automáticamente considera que tiene el monopolio de la carretera y se permite desafiar a cualquiera que intente disputarle su hegemonía, ya sea un peatón, un ciclista o, como en este caso el otro día en São Paulo, un grupo de manifestantes:

Tan normal es el fenómeno, que existen términos como “Road rage” para describirlo y, según Wikipedia, incluso se debate si debe considerarse una enfermedad mental. Ni que decir tiene que mi opinión es que sí, y que las personas diagnosticadas con ella deberían ser recluídas en cárceles u hospitales para evitar males mayores.

Sensacionalismos aparte, en São Paulo los atascos son una parte cotidiana de la jornada y encontrarse con cientos de coches parados es algo bastante habitual. Para que os hagais una idea, actualmente el récord se sitúa en los 295 kilómetros de atasco, lo que equivale a la distancia entre Madrid y Cáceres, y, en el día a día, cualquier evento inesperado puede provocar colas que superan el centenar de kilómetros. No en vano, São Paulo ocupa el primer lugar según la revista Time de peores atascos del mundo.

Sería faltar a la verdad decir que las autoridades se mantienen al margen en la cuestión del tráfico. De hecho, en los últimos años han tomado varias medidas que han ayudado a generar la situación actual. La primera de ellas fue la creación de un rodízio de vehículos (diferente del maravilloso rodízio de carnes), una normativa que limita la circulación dentro de la ciudad a los coches según su matrícula. Implantado en 1997, el balance trece años después fue un aumento del 43.2% de vehículos y una caída del 33% de la velocidad media. Además, las restricciones a los coches según su matrícula, unidas a ciertos incentivos fiscales, hicieron que 2012 fuera el año en que más vehículos se vendieron, con 3.8 millones de automóviles nuevos y un incremento de 4.65% respecto al año anterior.

Para alimentar el apetito de combustible de tanto motor, São Paulo cuenta con una red de gasolineras sorprendente. De hecho, esta fue una de las cosas que más me llamaron la atención cuando llegué, tanto que decidí hacer una pequeña búsqueda comparativa con Madrid usando Google Maps, y esto es lo que me encontré:

gasolineras¿No está mal, eh? Como para andar tirando colillas por la ciudad…

Por último, unas pequeñas reflexiones sobre el uso de la bici en este caos automovilístico. Según leo en una página, titulada amablemente “The deadly cycling streets of São Paulo“, el número de víctimas ciclistas en Nueva York y en Londres durante el último año fue de 18 y 14 respectivamente, mientras que en São Paulo, donde hay bastantes menos valientes que se atrevan a pedalear por sus carreteras, el número de fallecidos ascendió a 52. Y cuando la indefensión de los ciclistas se junta con la prepotencia de los conductores se pueden dar casos como el que ocurrió hace tan sólo tres meses, cuando un chaval de 22 años atropelló a un ciclista, quedando el brazo de este enganchado a su coche. Lejos de detenerse a auxiliar a la víctima, el chico se dio a la fuga y más tarde lanzó el miembro amputado al río. ¡Olé!

Así que por ahora, hasta que se limite un poco el tráfico y se facilite el uso de medios de transporte alternativos, creo que tendré que conformarme con seguir usando el precario transporte público, al que prometo dedicar un post en breve aprovechando el tirón mediático de la revolución de los veinte centavos. Me despido con un elocuente documento gráfico que resume la postura oficial del Estado de São Paulo respecto al uso de la bicicleta. Está en portugués, pero no creo que haga falta dominar el idioma para captar el mensaje:

Diario_Oficial_SP_bicicletas_nao_devem_usar_as_ruas

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4 Responses to Atasco en la autopista

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